De acuerdo,
la serie de Eddochan está muerta desde hace meses, y la creadora no quiere
hablar del tema. De modo que la serie de reseñas de FNAFHS se fue a tomar por
culo, porque va a quedar incompleta. Mientras busco otra serie de reseñas que
la sustituya, voy a hacer una reseña a las adaptaciones de Tolkien.
John Ronald
Reuel Tolkien, CBE (AFI: dʒɒn ˈɹʷɒnld ˈɹʷuːəl ˈtʰɒlkiːn) (Bloemfontein, hoy
Sudáfrica; 3 de enero de 1892-Bournemouth, Dorset; 2 de septiembre de 1973), a
menudo citado como J. R. R. Tolkien o JRRT, fue un escritor, poeta, filólogo,
lingüista y profesor universitario británico nacido en el desaparecido Orange
al sur de África, conocido principalmente por ser el autor de las novelas
clásicas de fantasía heroica El hobbit, El Silmarillion y El Señor de los
Anillos.
Si bien la
saga del mago de Oz vino antes, fueron las obras de J.R.R. Tolkien quienes
revolucionaron el género fantástico. Tal es así que muchos elementos de su universo
formaron parte de la estructuración básica de cómo hacer una historia de
fantasía, y no es para menos, ya que El Hobbit es un divertido cuento infantil,
Silmarillion sirve como una enciclopedia para expandir el mundo, y el señor de
los anillos es una épica aventura más madura que se volvió el mejor libro del
siglo XX.
La
adaptación más popular de la saga es sin duda alguna es la trilogía de El señor
de los Anillos, que fue distribuida por New Line Cinema, y escrita, producida y
dirigida por Peter Jackson. ¿Pero sabíais que existen más adaptaciones de las
obras de Tolkien?
Verán antes
de que surgiera la idea de los Live-Action, existían varias adaptaciones del
Hobbit y el señor de los anillos durante los 60, 70 y en 1980. Y como estamos
en otoño, aprovecharé la ocasión para mostrárselas al público, empezando por el
cortometraje.
Esta versión fue hecha en Checoeslovaquia en 1966 por Gene
Deitch, la producción fue todo un caos, con solo un mes para producirlo y
100.000 dólares de presupuesto. No tengo mucho de qué hablar del trasfondo, de
modo que comencemos con el análisis de El Hobbit checoslovaco.
La historia trata de que el dragón Slag saquea la ciudad de Golden Bells. La
princesa Mika, el general Torin, y un vigilante van desesperados a por el mago
Gandalf para que le ayudasen con el problema, y este les dice que necesitan a
un hobbit para matarlo. Así que todo el grupo va a la casa de Bilbo para
reclutarlo. Durante el camino se topan con trols, Bilbo se cae y se encuentra
con Gollum, coge un anillo, atraviesan un bosque, etc... Al llegar, recuperan
el Arkenstone, matan al dragón, el pueblo fue restaurado, Bilbo se casa con
Mika, y colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Pensaréis que estoy haciendo trampa copiando la sinopsis de otra página, pero
no, de verdad esa es toda la historia, así de simple. Esto se debe más que nada
a que esta adaptación es un cortometraje que solo dura 11 minutos con 42
segundos, de modo que lo vuelve en un cuento infantil. Y eso está bien, ya que
el libro original también lo es. Sin embargo no da mucho de qué hablar.
Lo único en lo que me puedo extender es en el apartado técnico. A pesar de
ser una adaptación animada, irónicamente no hay animación. Literalmente no
existe ningún tipo de movimiento de objetos en ningún punto del corto, aunque
igual se debe al poco presupuesto que tenían y al límite de tiempo.
El dibujo por el otro lado es simple y llamativo como en un cuento infantil,
es bonito a la vista para atraer la atención de los niños. Pero los rediseños
de los monstruos son algo raros.
Smaug está exagerado con tantos colores al azar.
Los trols se convirtieron en hombre árboles monstruo (osea, los primos malvados de los ents).
Y Gollum es un yeti.
Como no hay nada más que decir, así que daré el veredicto ahora mismo.
El hobbit de 1966 es una historia que es perfecta para leérsela a los niños por las noches, pero solo se queda en eso. Pues como la adaptación se come el 85% del libro original, parece que estoy leyendo un resumen.
Lo prometido es deuda, os dije que una adaptación puede ser
buena sin ser fiel al material original, y aquí está un ejemplo: Nosferatu.
Nosferatu, eine Symphonie des Grauens (conocida en España y
en México como Nosferatu: Una sinfonía del horror y en Argentina como Nosferatu)
es una película muda alemana del 4 de marzo de 1922, dirigida por Friedrich Wilhelm Murnau.
Todos conocen a este vampiro a un nivel meta, algunos seguro
lo vieron como cameo en un episodio de Bob Esponja, otros por la serie de
televisión, y unos pocos vieron la película. En un clásico de terror del cine
mudo, ya todos saben eso. ¿Pero sabían que esta película es una adaptación de
la novela Drácula?
Drácula es una novela publicada el 26 de mayo de 1897 por el irlandés Bram
Stoker, quien ha convertido a su protagonista en el vampiro más famoso. Desde
su publicación en 1897, la novela nunca ha dejado de estar en circulación, y se
suceden nuevas ediciones. Sin embargo, hasta 1983 no abandonó el terreno
marginal de la literatura sensacionalista para incorporarse a los clásicos de
la Universidad de Oxford.
Y os estaréis preguntando, ¿por qué decidí reseñar esta de
entre todas las demás adaptaciones? Muy simple, porque esta es la menos fiel de
todas, según Cinemassacre.
Si sabéis inglés y queréis ver todas las diferencias entre Nosferatu y Drácula, os pondré el vídeo para que lo podáis ver de inmediato.
Es más, los creadores no tenían los derechos de la novela, por lo que esta película es otra adaptación pirata, fue la única película de Prana Film, y la historia detrás de ella es bastante curiosa.
La intención de Enrico Dieckmann y Albin Grau, los fundadores del estudio, era producir películas de ocultismo y cosas paranormales, y su primer objetivo era hacer una adaptación de la novela de Bram Stoker basandose en una experiencia que tuvo Grau en el invierno de 1916, así que contrataron a Henrik Galeen, discípulo de Hanns Heinz Ewers, para que escribiera el guión. Pero no tenían los derechos ni el permiso para hacerlo, por lo que el guionista tuvo que hacer muchos cambios (renombrar a los personajes, cambiar el título, inventarse una ciudad ficticia, rediseñar al vampiro, etc...).
Como era de esperarse, Florence Balcombe, la viuda de Stoker, no tenía ni idea de su existencia hasta que recibió una carta anónima de Berlín (probablemente fuera de un fan insatisfecho de la novela). La esposa se cabreó muchísimo al enterarse de esto aun cuando el folleto tenía la oración: una adaptación libre de la obra Bram Stoker, Drácula; así que demandó la película por copyright, ganó el juicio, se destruyeron todas las cintas de Nosferatu y Prana Film se declaró en bancarrota.
Sin embargo unas pocas copias se distribuyeron por todo el mundo, y permanecieron ocultas hasta la muerte de la viuda. Actualmente es de dominio público, por lo que les dejaré un link la película subtitulada en Youtube para que la puedan ver. Versión subtitulada
Como podrán ver, esta película sobresalió de las demás versiones aún por ser una de las más antiguas, consiguió una reputación de ser una de las mejores películas de vampiros, sobrevivió a los problemas de derechos de autor y al pasar del tiempo, pudo resaltar fuera de la novela de Drácula, y demostró que no necesitas ser fiel al material original para hacer una buena adaptación. Por este motivo es por lo que voy a reseñarla. Esto es Nosferatu.
Antes de comenzar tengo que deciros que al estar oculta por muchas décadas, algunas copias se estropearon y otras están incompletas, de modo que tuvieron que restaurarlas. Por lo que para esta reseña, usaré la restauración que hizo Luciano Berriatúa entre 2005 y 2006.
Además como la película es de los años 20, es una película muda y ni
siquiera existía el blanco y negro en ese entonces, de modo que tuvieron que
utilizar colores específicos para expresar un momento o una hora del día. Y la música
es maravillosa, acompaña adecuadamente a las escenas en el momento justo. En
fin, sigamos.
La historia empieza con un registro de mortandad que se dio en la ciudad de
Wisborg en 1838, donde nos van a explicar quién es Nosferatu. Pasando
directamente a la primera escena, Ellen Hutter (Mina Harker) está jugando con
su gato, y su marido, Thomas (Jonathan), le regala unas flores que recogió del
jardín, ella se pone triste por cortarlas, pero la consuela con un abrazo.
Esta joven pareja es muy melosa, y Ellen se pone
melodramática a lo largo de la película. Y en cierta forma me gusta. Este cliché
de los enamorados empalagosos era bastante común para la época, y sé que es muy
ñoña para estándares actuales, pero se ven algo tiernos, aunque dependa de cada
quién.
Más tarde en
la inmobiliaria, Thomas es llamado por Knock (Renfild), su agente. Este le dice
que vaya a Transilvania para cerrar un negocio con un conde llamado Orlok (no
quiero arruinar el momento, ¿pero no os habéis dado cuenta con el caso de que Alucard
es Drácula al revés, no sería gracioso que el verdadero nombre de Orlok sea
Kloro?), ya quiere comprar una casa en la ciudad al lado de la suya, con la
oferta de ganar mucho dinero.
"Guau, pero qué sutil"
Vale vamos a
ser honestos, la sutileza no ha envejecido tan bien como me lo esperaba,
sobretodo Knock riendo como un loco.
Volviendo a
la casa, Ellen espera ansiosa a su marido, solo para que este le diga que hará
un viaje a otro país, provocando que se preocupe por él. Viendo que su esposa
está afligida, la dejó a cuidado de Harding y de su hermana, y parte a caballo
hacia Transilvania. Y joder menudo viaje, recapitulemos: Transilvania es una
región que se encuentra en el centro de Rumanía, Wisborg es una ciudad ficticia
de Alemania, y según Google Maps puedes tardar 292 horas en hacer una caminata
entre ambos países. ¡Eso quiere decir que Thomas tardó más de una semana en
llegar a su destino! No sé, tal vez estoy siendo rebuscado en esta parte, ya
que es normal que un viaje a pie tarde mucho, aparte de que la locomotora
apenas tenía ocho para la época en la que se ambientaba y no sé si habían
trenes de alemania para ese entonces, pero es un detalle que hay que decir.
Días
después, llega a una taberna ubicada en los Montes Cárpatos. Al entrar los
empleados lo atienden muy bien, pero dice que tiene que ir al castillo de
Orlok, todo el mundo se asusta, y le dicen que tiene que pasar aquí la noche
por su seguridad.
Cuando se va
a dormir, lee un libro que le advierte sobre lo peligrosos que son los
vampiros, y del origen de Nosferatu, cómo estos viven, y cómo identificarlos.
Pero no lo toma en cuenta, y se pone a dormir. A la mañana siguiente, se
levanta, y observa como el sol brilla y los pájaros cantan. Otra cosa a
destacar es que todos esos momentos tranquilos en los que te hace pensar que
estás viendo una película de Heidi le dan cierta personalidad a la adaptación,
con una ambientación bastante tranquila acorde los tiempos anteriores a la gran
depresión.
Se lleva la
guía consigo, y se sube a una carroza para que lo lleven al castillo. Sin
embargo medio camino, el conductor para a los caballos y le dice que no van a
seguir, de modo que a Thomas no le queda de otra que seguir a pie. Como está
tardando tanto en venir, Orlok, ya harto, coge disfrazado su carroza para
recogerle.
¡Llevo esperando dos semanas, ¿por qué te estás
tardando tanto en llegar?!
Ya en el
castillo por la noche, hacen el papeleo mientras están cenando, pero debido a
que estaba de los nervios por el ambiente del lugar, Hutter se corta el pulgar
del despiste. Esto hace que el conde se obsesione con la sangre del dedo,
poniéndolo aún más asustado.
Al día
siguiente, Thomas despierta notando marcas en el cuello, pero pensó que eran
picaduras de mosquito y no le dio importancia. Hombre, yo no estaría tan
seguro, las picaduras de mosquito no suelen estar tan juntas, menos aún si solo
hay dos. Incluso si no fuera una película de vampiros, una mordida de murciélago
puede provocar varias enfermedades como la rabia, pregúntenle al coronavirus si
no me creéis.
Como sea,
sale afuera para escribir una carta a su esposa diciendo que no se preocupe y
que estará bien (que bonito), y se la da al mensajero. Más tarde, los dos
intentan cerrar el trato continuando con el papeleo, a su vez el conde mira la
foto de la señorita Hutter. Por ende, acepta comprar la casa.
En la
habitación de invitados, viendo la actuación rara de Orlok, Thomas decide
seguir leyendo la guía que se llevó antes, viendo que le pasó varias cosas que
venían en el libro: como la marca en el cuello, las pesadillas, etc...
Sospechoso, abre la puerta a inspeccionar, y se queda choqueado al ver al conde
tieso mirándolo fijamente.
Aterrado, se
va a un rincón, y la puerta se abre mágicamente, entrando el conde lentamente,
E inmediatamente, descubrimos que Orlok es el conde Nosferatu.
Aprovechando el momento, he de decir que el rediseño del vampiro para esta versión es interesante. Aquí el conde tiene un cuerpo esquelético, la piel pálida, con unos rasgos faciales cercanos a los de un murciélago, y las uñas como las de una rata. Su diseño está basado en las descripciones de varias historias del folklore medieval y en comparación con otras versiones, lo dota de una apariencia a la de un monstruo.
Aquí el terror está bien hecho, nada de factor shock, nada de screamers, todo sutil. Mientras tanto Ellen sonánbula y delirando estaba a punto de tirarse del balcón, pero Harding se da cuenta de lo que sucede y la salva, llamando a su compañero para que traigan a un médico.
Al día siguiente, Thomas, inquieto, baja al sótano para investigar, donde hay un ataud y al ver una raja, impactado lo abre y se da cuenta de que el conde Orlok es el vampiro Nosferatu. Cuando regresa a su habitación, ve por la ventana que el conde está poniendo unos cuantos ataudes en una carroza, metiéndose en una de ellas, y los caballos parten. Ahí se da cuenta que Nosferatu quiere ir a Wisborg para chuparle la sangre a su esposa.
Así que decide salir del castillo por la ventana utilizando unas mantas, pero cae y se queda inconsciente. Mientra una barca lleva los ataudes, vemos que Hutter está en un hospital gracias a que fue llevado por unos campesinos. Al despertar, todavía esta traumado por lo que vió.
En un barco de cargamento, los marineros comprueban los ataudes con tierra que deben llevar con los papeles que llevan consigo.
Al abrir uno, había ratas dentro, por lo que se espantan, y uno de los
marineros es mordido en el pie por una de ellas. Un día, el profesor Bulwer
(Van Hellsing) le enseña a los alumnos lo peligrosos que son los vampiros
poniendo una venus atrapamoscas y una ameba como ejemplo. Vale, esa escena es
inútil, así que pasemosla de alto.
Mientras, nos muestran que Knock está metido en un manicomio, y ahí
descubrimos que el agente inmobiliario estaba bajo control mental de Nosferatu
todo este tiempo, es bastante ingeniosa la verdad. En la playa, Ellen recibe la
carta de su marido por parte de la hermana, pero cuando lee la parte de las
pesadillas sale corriendo.
Regresando al barco, uno de los marineros cae enfermo y piensan que se trata
de la peste. Con el pasar de los días la tripulación muere poco a poco hasta
solo quedar el capitán y el segundo a bordo, mientras Thomas regresa cabalgando
rápidamente a la ciudad en medio de todo.
El segundo al mando baja al camarote para matar a la plaga de ratas, pero se aterra al ver al vampiro levantar mágicamente y sale corriendo afuera, cayendo del barco por pánico (ok, esto fue exagerado, pero lo puedo entender por la época). El capitán también muere, y el conde tendrá que manejar ahora el Empusa. Y no, no hay gore, esto es una película de los años 20, no sean superficiales.
Tiempo después, el barco aborda en un puerto de Wisborg, y el loco ve esto en su celda, de modo que decide noquear a un guardia para salir del manicomio. El plan que tienen consiste en que Knock distraiga a todo el mundo en una persecución, mientras Nosferatu aprovecha para ir a su casa cargando su ataud-cama mientras no haya nadie. Mientras eso ocurría, Thomas regresa a casa, alegrando a Ellen muchísimo.
Luego, unos oficiales inspeccionan el barco lleno de cadáveres, llegando a la conclusión de que se ha propagado la peste a la ciudad, de modo que mandan a un tambolirero para anunciar a los ciudadanos de que no salgan a la calle, y que cierren puertas y ventanas.
Por la noche (creo que estoy siendo redundante con todo esto), la esposa lee la guía de su esposo, y descubre que para derrotar a Nosferatu, una pura tiene que distraerle el tiempo suficiente para que llegue el amanecer. Al principio estaba preocupada con que no saldría viva, pero al ver por la ventana cómo los pueblerinos caían como moscas ante el vampiro, no le que de otra que efectuar el plan.
A la noche siguiente, el conde la observa detenidamente, asustándola. Lo que provoca que Thomas vaya a buscar a Bulwer para que le ayude a tratar con él. La tensión se agrava, la mujer se esconde en su cama, Nosferatu se mete a la casa, y procedió a acercar sus dientes hasta su cuello. Por suerte para los buenos, el sol amanece, y las luces solares matan al vampiro, quemándolo y convirtiéndolo en polvo.
La clásica debilidad de los vampiros a la luz solar, que los matan calcinándolos. Pero aquí hay un dato curioso, y es que la luz no mata a Drácula. Si bien se debilita por el sol, en la novela no parece afectarle tanto, de hecho hay alguna que otra escena en donde paseaba por el día sin complicación alguna, pudiendo socializar fuera de su castillo. Lo de que los vampiros mueran por la luz fue una característica que se introdujo en esta pelícla, para que no fueran tan overpower. Así que le doy un aplauso por esto.
Cuando llegan a la casa, Hutter se alegra de que su amada esté sana y salva, pero el profesor está molesto por despertarle tan temprano.
Vale, aquí hay que cometar algo, Bulwer es un inútil en esta historia. Lo único que hizo fue mostrar a sus alumnos lo peligrosos que son los vampiros poniendo ejemplos de otros depredadores, cosa que no aporta apenas a la trama. Mientras que Van Hellsing ayudó a los protagonistas a todo lo referente con Drácula, Bulwer no hizo nada relevante en todo lo concerniente con Nosferatu.
En fin, final feliz para todos y aquí termina la película.
Ahora que terminé de reseñarla, saquemos un veredicto a todo esto. Si bien hay algunas cosas que han envejecido un poco mal con algunos clichés y con el profesor no haciendo nada, esto no le quita mérito a todo lo que fue. Me gusta el diseño del conde en esta versión, los personajes tienen cierto cariño por su tiempo, la tensión y el terror van acorde con las escenas, la música es buena, y la escenografía está bien trabajada.
Es cierto que el ritmo puede llegar a ser lento (razón por la que apresuré algunas partes), pero aún así pudo conseguir un gran logro para su época. Influenció a la mitología de los vampiros las características del monstruo, sobresalió de las demás versiones de Drácula y creando una personalidad propia, sobrevivió a las demandas de copyright y al pasar del tiempo, y es un gran ejemplo de que se puede hacer una buena adaptación ignorando por completo el material original. Por esta razón, me gusta esta película.